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¡Loco por Coco!

Si usted está bajo tratamiento, sopas y caldos con sabor a coco pueden ser reconfortantes, sabrosas, y proveer nutrientes esenciales, calorías y antioxidantes para que lo ayuden.

El coco ha sido utilizado en la cocina del sur de Asia por milenios. Es rico en ácido láurico, que se dice que tiene propiedades antimicrobiales y ayuda a impulsar el sistema inmunológico. Pero el coco es también rico en grasas saturadas, así que es mejor usarlo con moderación.

Por otro lado, hay una especulación de cómo los tipos específicos de grasas encontrados en el coco pueden afectarnos. De acuerdo al LA Times, numerosos estudios han encontrado que las grasas saturadas presentes en el coco son menos perjudiciales para nuestra salud, que aquellas presentes en los productos lácteos o carnes. Incluso pueden ayudarnos a bajar de peso. Desafortunadamente, estudios recientes no han sido lo suficientemente concluyentes para garantizar su aporte benéfico, pero no deje que su reputación grasosa lo aleje de agregar su rico y sabor tropical a nuestros curris y sopas.

El coco es más comúnmente utilizado en su forma seca de hojuelas o mezclado con agua para hacer leche de coco. Hay dos tipos diferentes de leche de coco: la tradicional que viene enlatada y puede conseguirse en el pasillo asiático de nuestro supermercado, y el cartón de leche que puede ser encontrado donde están las leches. Para recetas, la leche enlatada es la más indicada, mientras que el cartón de leche puede ser utilizado para reemplazar leche en batidos, cereales o tomada sola para refrescarnos. Aunque la variedad de leche enlatada puede parecernos exótica, es realmente la carne del coco mezclada con agua y luego pasada por un tamiz. Vale la pena mantener estas latas en nuestra despensa, especialmente porque hay versiones ligeras bajas en grasas disponibles.

Consejos de Ann

Nosotros utilizamos en nuestras recetas, únicamente versiones sin azúcar añadida. Muchas vienen con azúcar añadida, particularmente el coco deshidratado, así que lea las etiquetas nutricionales antes de comprarlas. Lo mismo aplica al coco que viene enlatado. No confunda la leche de coco con la crema de coco, ingrediente principal en las piñas coladas. Está cargado de azúcar y no es un sustituto de la cosa real. Para aquellos que están pendientes de las calorías, compre la versión ligera enlatada de la leche de coco. Aún provee gran sabor, y de hecho, muchas de nuestras recetas son con leche de coco ligera en lugar de la normal, por su consistencia más delgada y menos grasosa.

Consejos de Recetas

Nosotros usamos la leche de coco en muchos de nuestros curris y sopas para bien sea darles un lindo sabor tropical, o para espesarlo. El coco seco sin azúcar añadida puede ser usado como un sustituto, pero mejor si es remojado en agua caliente unos 10-15 minutos primero. Usted obtendrá el sabor, pero no la cremosidad de la leche de coco. La leche de coco es deliciosa en nuestro Curry Estilo Thai de Camotes, o nuestros Fideos de Curry con Coco. Pruébelos, la leche de coco es también un gran sustituto de la leche diaria para aquellos que son intolerantes a la lactosa. Nos encanta el sabor cremoso que le da a nuestros postres, que regularmente llevarían leche de vaca, como el Pie de Calabaza, el Pudin de Pan Banana y Coco, y nuestro Helado de Piña y Coco. Si le duele la garganta producto de la radiación, añadiendo leche de coco y carne de coco a su batido puede incrementar su ingesta de calorías sin hacerle daño a su garganta y boca sensibles.

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