Durante el tratamiento del cáncer, su médico puede darle una dieta blanda. Una dieta blanda se compone de alimentos que generalmente son más fáciles de digerir y se recomienda para una variedad de trastornos digestivos, que incluyen malestar digestivo, náuseas, diarrea, cirugía intestinal o incluso llagas en la boca. Aunque la lista de alimentos se parece al purgatorio culinario, suave no tiene que significar que carece de variedad o sabor, como Ann le mostrará.

Salmón hervido básico

Este salmón hervido básico es una de las formas más fáciles y libres de olor de cocinar un pescado grasoso como el salmón. Es delicioso como parte de una dieta blanda, si quiere disfrutar de un plato frío en el verano o simplemente quiere comer algo ligero durante las vacaciones. Ya que se cocina en su propio vapor, no tiene olor, lo cual es una ventaja con la quimioterapia. El caldo ‘blanco’ básico que le propongo para hervir el salmón también puede utilizarse para hervir o cocinar al vapor pechugas de pollo. Si le sobra caldo puede congelarlo para usarlo más adelante. Esta receta habla de un filete de salmón entero, pero puede hervir porciones más pequeñas con el mismo método. Calcule 3 a 4 onzas (85 a 115 gramos) de pescado por persona. ¡Mire bien y aprenda!

Batatas fritas (Camotes fritos)

La dieta blanda no prohíbe alimentos al horno siempre y cuando no tengan demasiado aceite. Esta forma sencilla y saludable de asar las verduras, como el caso de estas batatas fritas, no utiliza casi nada de aceite. Ann usa una técnica que recubre ligeramente las batatas para que queden doradas y crujientes y así convertirlas en una guarnición agradable que acompaña muy bien cualquier comida. ¡Mire bien y aprenda!

Compota de fresas (frutillas)

La fruta cruda es mucho más difícil de digerir que la cocida. Por ello, en la dieta blanda la fruta siempre se pela y se cocina, o en el caso de las bayas, se pueden cocinar de forma simple y fácil como compota en un microondas. La compota es una forma magnífica de agregar fruta a su dieta mientras recibe quimioterapia o sigue una dieta blanda. También es buenísima para añadir sabor a los desayunos o tentempiés dulces. Además, es magnífica para aprovechar la fruta con carozo o las bayas, prolongando su duración. ¡Mire bien y aprenda!

Risotto con Papas y Romero

¡Cocina italiana para el alma! Mi madre solía hacer este reconfortante Risotto con Papas y Romero para nosotros cuando se sentía cansada o si teníamos gripe. Fue uno de mis salvavidas durante la quimio. Básicamente es un risotto grueso, “asopao” que se hace sin remover y es extra-delicioso cuando se hace con Caldo de Hueso de Pollo Casero. Para obtener la consistencia correcta, es importante que las papas tengan bastante almidón, aquellas que son buenas tanto para hornear como para puré, como las Yukón Doradas, Russet o Idaho, (deberá pelar las últimas dos, ya que su piel es más gruesa). Si quiere un plato más “asopao”, añada más caldo luego de añadir el queso y la mantequilla.

Pizza de zucchini y ricotta

Nadie que esté pasando por un tratamiento de cáncer tiene que dejar de disfrutar de la pizza. La pizza de zucchini (calabacines) y ricotta es rica y perfecta para una comida vegetariana durante la semana. Con esta receta queremos que todos puedan aprovecharla, incluso los que están siguiendo una dieta sin sal. Lo único que tiene que hacer es reemplazar el pan naan de harina integral por la versión de harina blanca. Encienda el horno y disfrute.