Siempre nos dicen que debemos comer 5 piezas de frutas y verduras frescas por día, pero sólo un 25% de las personas consiguen hacerlo. Sabemos que la idea de comer dicha cantidad de verduras frescas puede sonar un tanto abrumadora. En Cook for Your LIFE, nos hemos dado cuenta de que la mejor manera de comer las 5 piezas es añadiéndolas en las sopas. ¡Mire y aprenda!

Sopa de garbanzos con raíz de apio y limón

“Celeriac” o la raíz de apio es un vegetal con una apariencia especial, ya que suele crecer en formas irregulares. Francamente, es un vegetal algo feo y que no atrae mucho la mirada, pero no deje que eso le engañe. Como su nombre indica, es una raíz que tiene el maravilloso sabor del apio. Es baja en carbohidratos y se utiliza a menudo cruda en ensaladas de invierno, cortada en finas capas en sopas y estofados para darles más sabor, o en purés de papas para que sean más ligeros. Cuando se cocina a fuego lento, la raíz de apio se endulza y se convierte en el acompañamiento perfecto para los garbanzos. Un poco de jugo de limón le añade un toque agrio. Mézclelo con el sabor de la gremolata antes de comerlo y ya estará listo.

Fácil “minestrone” de la abuela

Esta fácil receta es de mi abuela italiana. Mi madre me la dió hace unos años cuando me fui de casa con el fin de que comiera bien, y acabó convirtiéndose en mi receta durante la quimio. Cuando éramos pequeños, la solíamos llamar “sopa de selva” por todas las verduras que contiene, y nos encantaba. Me gusta usar menos agua para que la sopa sea más densa, como un estofado, pero puede añadir caldo o agua al gusto. Intente completar su plato con un poco de albahaca fresca o pesto. ¡Delicioso! ¡Mire y aprenda!

Sopa de col rizada y frijoles blancos

Esta deliciosa sopa de col rizada y frijoles blancos es una forma rápida y sencilla de cocinar estas hojas verdes oscuras llenas de nutrientes que ayudan a combatir el cáncer. Acompañada de una rebanada de pan esta sopa es una comida completa, reconfortante y muy nutritiva durante el tratamiento contra el cáncer y después de éste. Se puede congelar en porciones para cuando necesite una comida ligera y saludable. Puede usar cualquier tipo de frijol blanco pequeño, ya sea seco o en conserva. Si utiliza frijoles en conserva, escúrralos y enjuáguelos antes de añadirlos en la sopa, dado que muchas conservas son altas en sal, incluso con bajo sodio. Vale la pena el esfuerzo de cocinar sus propios Frijoles Blancos si planea hacerlo con antelación. Saben mucho mejor y puede usar el caldo. ¡Mire y aprenda!

Sopa de tortilla vegetariana

La sopa de tortilla es algo que nunca había comido antes de llegar en los EEUU, y resultó ser un gran descubrimiento para mí cuando lo hice. Esta sopa de tortilla vegetariana es una versión con verduras de la receta clásica, y es simplemente deliciosa. Está hecha con frijoles negros y tomates en conserva, latas que solemos tener en la despensa. Esta sopa tiene un sabor fresco, ligero y es un placer comerla. Sin lugar a duda, no va a echar de menos la carne. ¡Mire y aprenda!

Sopa de verduras de otoño

Esta sopa de verduras de otoño no podría ser más fácil. Son sólo verduras, especias y agua, y una vez se mezclan no hay mucho que cocinar. La lista de ingredientes está inspirada en un caja de verduras de otoño que una comunidad local de Nueva York que apoya un grupo de agricultura nos donó para nuestras clases. Esto demuestra que cualquier cosa puede pasar cuando se improvisa. Le hemos dado un sabor delicioso a la sopa añadiendo una vaina de chipotle seco ahumado al principio y, al final, mezclándola con una fresca infusión de especias de gremolata verde. ¡Delicioso! ¡Mire y aprenda!