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¿Puedes Entrenar a tu Cerebro a Disfrutar de una Comida Saludable?

Por Ayleen López • enero 3, 2018

Muchas personas tienen grandes intenciones cuando se trata de comer saludablemente, pero les cuesta seguir adelante. Cuando pensamos en una alimentación saludable, a menudo pensamos en alguien que empuja una hoja de lechuga alrededor de un plato, ¡apenas apetecible! Muchos estudios han demostrado que con frecuencia el gusto es lo primero que consideramos al elegir qué alimentos comer. Amamos la comida sana aquí en Cocina Para Tu Salud, pero sabemos que, para algunas personas, ¡las frutas y verduras saludables no son de su gusto!

Esto puede parecer como si estuvieras destinado al fracaso, pero la ciencia ahora está demostrando que es posible entrenar tu cerebro para disfrutar de los mordiscos más saludables.

Disfrutar de alimentos ricos en azúcar y alto en grasas no es solo un efecto de los alimentos y la publicidad de nuestros días, sino que también refleja la biología básica de los humanos. Nuestros cuerpos evolucionaron para detectar y preferir alimentos altos en calorías, ya que estos alimentos alguna vez fueron raros, y proporcionarían la energía que tanto necesitaban nuestros antepasados. Los niños tienen una preferencia aún mayor por los alimentos endulzados en comparación con los adultos. También aprenden rápidamente a preferir los sabores asociados con el contenido de alta energía y comienzan a seleccionar alimentos altos en grasa junto con los alimentos con alto contenido de azúcar temprano en la vida. No solo eso, sino que los científicos creen que los humanos están programados para que no les gusten las comidas de sabor amargo, ya que esto puede haber ayudado a evitar que los recolectores de cazadores coman alimentos venenosos. La mayoría de las verduras tienen un sabor más amargo, lo que puede ser la razón por la que muchos niños se niegan a comerlas. El problema es que muchas de nuestras preferencias alimenticias se presentan en la infancia, y esto puede hacer que los niños crezcan y se conviertan en adultos que nunca aprendieron a disfrutar las verduras.

Una táctica que se ha demostrado que mejora la ingesta en los niños es la exposición repetida. No solo mejora la cantidad de comida consumida, sino que también aumentó la preferencia del alimento, por ejemplo. los gustos de los niños en realidad cambiaron para que les gustara la comida, en lugar de simplemente tolerarla.

Un estudio sobre adultos publicado en 2017 indicó que la exposición repetida también puede aumentar las preferencias gustativas de los adultos. Los investigadores probaron si la palatabilidad (sabor) de los alimentos que contienen pulsos aumentaría con la exposición repetida. Descubrieron un aumento pequeño, pero científicamente significativo, en la amabilidad de los alimentos a medida que transcurrían las semanas de la intervención. No se midió si este aumento podría resultar en un cambio duradero en la dieta, sin embargo, el estudio muestra que los adultos pueden aumentar su tolerancia a un alimento probándolo repetidamente.

Otro método que se ha demostrado que tiene un pequeño efecto beneficioso para los niños es el de “condicionamiento asociativo”, en el que emparejar un alimento que no les gusta con un alimento deseado puede cambiar el paladar del niño, especialmente en el caso de los vegetales amargos. Un pequeño estudio encontró que los niños que servían brotes de Bruselas con queso crema tenían más probabilidades de comer más vegetales. Aunque menos del 20 por ciento de los niños en el estudio preferían las coles de Bruselas sin queso crema, el 72 por ciento de los niños que recibieron brotes de Bruselas con queso crema ahora dijeron que les gustaba la verdura amarga, incluso sin queso crema.

Mostrar a los adultos cómo preparar alimentos saludables también ha demostrado tener un impacto duradero en los comportamientos de salud: nuestras propias clases de cocina Cocina Para Tu Salud han sido probadas mediante investigación para aumentar la cantidad de frutas y verduras que consumen.

Conclusión

Parece que podemos aprender a disfrutar de las verduras, sin embargo, lleva algo de trabajo. Vale la pena probar un alimento unas cuantas veces, y preparar algunas formas diferentes, antes de descartar como un alimento que no te gusta. Por ejemplo, puede que no le gustan las zanahorias hervidas, pero las zanahorias asadas tienen un sabor deliciosamente diferente y pueden ser más de su preferencia. También recuerde que dentro de las familias de vegetales, hay diferentes gustos. Muchas personas pueden encontrar que la rúcula tiene demasiado sabor, mientras que la espinaca también es muy nutritiva y tiene un sabor menos fuerte. La Cocina Digital de Ann tiene una variedad de recetas diferentes para probar, para que pueda encontrar el mejor método de preparación para usted. Prueba diferentes combinaciones y diviértete con ellas pues son deliciosas.

Fuentes

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3738223/#bib24

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK53528/

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